19 de setiembre de 1812
INSEGURIDAD Y DISCRIMINACIÓN
La complicada situación de los comerciantes
Ante el aumento de la inseguridad, y el racismo latente de nuestra sociedad, los comerciantes, como Juan Manuel, ven sus labores y sus ingresos ampliamente disminuidos.
Los últimos años se ha visto un aumento considerable en cuanto a la inseguridad que existe en las calles de nuestra ciudad, que ya han superado la barrera de lo caótico, y que permiten la observación de injusticias totalmente alejadas al comercio en sí. A continuación veremos el caso de un hombre que, como muchos otros, no ha podido salvarse de esta idiosincrasia que simplemente destruye con cualquier rayo de esperanza que se les pudiera presentar a él, o a cualquier otro comerciante, dejando su futuro a la deriva, en manos de Dios. Veamos el caso de Juan Manuel, un comerciante de
- Discúlpeme señor, buenas tardes.
- Buenas tardes, señor.
- ¿Podría ser tan amable de disponer un poco de su tiempo para responder unas preguntas?
- Sí, no hay problema.
- ¿Le podría pedir su nombre, primero que nada?
- Mi nombre es Juan Manuel, y tengo 36 años.
- ¿De qué trabaja usted?
-Yo soy un comerciante ambulante. Vendo velas aquí en
- ¿Ha experimentado algún tipo de cambio en los últimos tiempos con relación a su trabajo?
- En los últimos tiempos han bajado mucho mis ventas, el negocio se está complicando mucho, por la inseguridad.
- ¿A qué se refiere cuando habla de inseguridad?
- Hay muchos más robos últimamente, ya habrá visto el caso de este hombre que fusilaron la semana pasada, que venía robando desde hace como cuatro o cinco meses. El problema también es que los robos ahuyentan a los terratenientes y la gente adinerada, que prefiere quedarse en su casa, y ya no viene tanto aquí a comprar.
- ¿Y tiene algo pensado para intentar mejorar las ventas?
- Hace unos días contraté a un chico para que vaya a vender a los barrios de los terratenientes, a ver si allí podemos encontrar más posibilidades de ventas.
- ¿Y las ha encontrado?
- No demasiado en realidad, porque como el chico es mulato, no le compran demasiado, por su raza. El negocio se está complicando mucho.
- Desde ya muchas gracias por su testimonio, ha sido muy amable de su parte, y la mejor de las suertes para que pueda salir adelante.
- No hay por qué, y sí, esperemos que se pueda mejorar.
Como se puede apreciar, la inseguridad creciente desde la expulsión de los reales de la nación, probablemente producto del menor control que se ejerce sobre las actividades cotidianas, como lo son el comercio, produce un gran impacto sobre los principales actores de éstas mismas actividades, los comerciantes, que tienen una gran disminución en su clientela. A su vez, la inseguridad también genera prejuicios en los sectores de mayor capacidad económica, que ante una persona de otra raza, a la que consideran “inferior”, prefieren evitar el contacto con la misma, aún cuando simplemente esté tratando de conseguir el pan para la mesa. Sin embargo, también entra allí en acción el racismo latente que yace en el seno de nuestra sociedad de, justamente, considerar “inferior” a alguien por su color de piel o su origen, y ese vicio destruye completamente la concepción de una sociedad justa que se pueda buscar en el futuro para nuestro territorio, plagado de injusticias, que simplemente agravan las condiciones de los pobres, como Juan Manuel, víctima del racismo, despertado por la inseguridad que cada día aumenta más y más, y deja a más personas sin poder comer, ni vivir.
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