viernes, 14 de mayo de 2010

NOTICIA 1810

11 de setiembre de 1812

OTRO CRIMEN RESUELTO

Fusilaron al ratero de la Recova

El suceso tuvo lugar ayer, en el centro de la Plaza Mayor, llevado a cabo por el condecorado Cadete Mayor Juan Galo de Lavalle, frente a un sinfín de ojos atentos.

Transcurría una armoniosa tarde, en que el revoloteo de las palomas decoraba el suave tono rojizo del cielo desplegado por sobre la Plaza Mayor, bajo la profunda tranquilidad otorgada por la brisa primaveral, que levantaba las hojas caídas de los robles añejos plantados por nuestros recordados antepasados allí por el año 1700, cuando los mulatos comerciantes de la Plaza suelen dirigirse a sus humildes hogares para apreciar el ocaso, y reposar para un nuevo día de trabajo.

Sin embargo, esa bella escena precedente a una nueva noche estrellada en el puerto de Buenos Aires no sería tan apreciada por la multitud presente en la Recova de la Plaza Mayor, que presenciaban atentamente el fusilamiento de Miguel Yaco, el buscado ratero de la Recova.

El acto, que comenzó a las 16 horas del día de ayer, y culminó tres horas más tarde, fue encarrilado por la primera compañía del honorable Regimiento de Granaderos a Caballo, a cargo del condecorado Alférez Hipólito Bouchard, y el fusilero encargado de la ejecución del criminal a la hora de la caída de la penumbra fue el Cadete Mayor Juan Galo de Lavalle.

Esta fue la primera ejecución llevada a cabo por el Cadete Mayor, la cual realizó a la perfección, sin rastro de vacilaciones, y luego de la ceremonia mostró igual profesionalismo, al responder que simplemente “es mi deber a realizar por la Patria, y responder a ello es un honor inigualable para mí”, y mantuvo también su correcta actitud al hablar del ladrón: “Nunca lo conocí, no puedo profesar una opinión al respecto del mismo”.

Miguel Yaco, que había llegado hace cuatro años del puerto de Lima, capital del Virreinato del Perú, había robado ya a una gran cantidad de comerciantes de la Recova de la Plaza Mayor, datado el primero de ellos de hace cinco meses, y la orden de captura contra él se había anunciado el 9 de julio. Sin embargo, varias de las víctimas afirman que actuaba en ayuda de un cómplice, ya identificado como su hermano, Mario Yaco, pero que aún se encuentra prófugo. Nuestra ciudad aún no puede descansar tranquila.

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